El crecimiento del sistema “beef-on-dairy” —cruces entre ganado lechero y de carne— está transformando la estructura de la oferta en Estados Unidos y plantea nuevos desafíos para la visibilidad del sector, según un análisis de Beef Magazine.
Este modelo permite aprovechar mejor los rodeos lecheros, generando animales con mayor valor cárnico y contribuyendo a compensar la menor disponibilidad de ganado de carne puro.
Sin embargo, este cambio también complejiza la trazabilidad y la forma en que se mide la producción. Al integrarse dentro de sistemas lecheros, parte de esta oferta queda menos visible en las estadísticas tradicionales del sector de carne vacuna, lo que dificulta dimensionar con precisión el verdadero nivel de producción.
El fenómeno responde tanto a incentivos económicos como a avances en genética y manejo, y está ganando escala rápidamente.
Para la industria, implica oportunidades en eficiencia y volumen, pero también la necesidad de adaptar métricas, sistemas de información y estrategias comerciales para capturar mejor el aporte de estos animales en la cadena cárnica.
La tendencia del uso de vientres de razas lecheras para la producción de carne se está utilizando también en Uruguay donde, al igual que en Estados Unidos, la escasez de oferta obliga a maximizar el uso de las herramientas disponibles.


