
El consignatario Martín Zerbino señaló que la industria salió a proponer precios hasta 30 cents por debajo de las referencias previas, en un contexto de oferta muy escasa que dificulta la concreción de negocios.
El mercado de hacienda atraviesa un momento de ajuste y cautela, con una industria que intenta bajar los valores y productores que, por ahora, muestran poca disposición a vender.
Así lo indicó en diálogo con Informe Tardáguila Martín Zerbino, director de Zerbino & Asociados, quien señaló que esta semana se consolidó un escenario de mayor incertidumbre en el mercado del ganado gordo.
“Lo que estamos viendo es que la industria salió con propuestas de valores hasta 20-30 centavos por debajo de lo que se venía ofertando. Eso, sumado a la muy poca oferta que hay, hace que los negocios no se estén concretando”, explicó.
En este contexto, los productores mantienen sus pretensiones y la operativa se enlentece. “Los que tienen algo de oferta tienen sus valores y por ahora no se deciden a vender de cualquier manera”, sostuvo.
Valores de referencia
Según Zerbino, las propuestas actuales de la industria se ubican en el entorno de US$ 5,50 por kg carcasa para el novillo, mientras que la vaca se mueve entre US$ 5,10 y US$ 5,20, y la vaquillona ronda los US$ 5,30.
Aun así, remarcó que se trata de niveles históricamente elevados. “Un novillo a US$ 5,50 o una vaca a US$ 5,20 siguen siendo valores muy buenos”, indicó.
El operador agregó que existe disparidad entre plantas: algunas industrias directamente no están pasando precios, mientras que otras lo hacen con valores entre 20 y 30 cents por debajo de las referencias previas.
En paralelo, la escasez de ganado disponible sigue condicionando el ritmo de actividad. Zerbino estimó que una parte importante de la faena proviene de ganado de corrales, tanto de la industria como de operadores particulares.
“Se vendió mucho ganado para corral el año pasado. Los valores lo ameritaban”, explicó. En ese momento, un novillo de corral llegó a pagarse en torno a US$ 3,30 en pie, mientras que el novillo gordo se ubicaba cerca de US$ 3,10, lo que llevó a muchos productores a optar por esa alternativa.
Reposición firme
En el mercado de reposición, en cambio, los valores continúan firmes y todavía no reflejan el intento de ajuste de la industria. El operador señaló que el mercado muestra una clara señal de confianza en el mediano y largo plazo. Como ejemplo mencionó el último remate por pantalla de Plaza Rural, donde la demanda fue intensa.
“El ternero hizo entre US$ 700 y US$ 750 al bulto en promedio, con mucha puja y mucha demanda”, indicó.
Para el operador, esto refleja que los compradores siguen apostando al negocio ganadero más allá de los movimientos coyunturales del mercado del gordo.
“Es una clara señal de que la gente está mirando el mediano y largo plazo”, afirmó.
Zerbino agregó que, al comparar los valores actuales con los precios de exportación de la carne, las relaciones históricas de precios aparecen algo exigidas. “Si uno mira la tonelada exportada, las relaciones darían para que el novillo estuviera más cerca de US$ 5,10, pero el mercado en Uruguay es muy transparente: los valores se definen por oferta y demanda”, concluyó.

