Los últimos informes de inventario ganadero y ganado en corrales del USDA sugieren que el mínimo del ciclo quedó atrás, con el total de cabezas subiendo 0,2% a 94,2 millones.
Sin embargo, las vacas de cría cerraron levemente a la baja, en 28,5 millones de cabezas, un descenso de 1%, mientras que las vaquillonas de reposición subieron 3% a 3,8 millones, una señal modesta de retención, pero lejos de marcar una expansión definitiva.
Por otro lado, el ganado en corrales totalizó 11,4 millones de cabezas al 1º de julio, un alza de 2%, mientras que las colocaciones cayeron 3% a 1,40 millones y las comercializaciones retrocedieron 3% a 1,66 millones, el registro más bajo para un mes de junio desde que comenzó la serie en 1996.
Patrick Linnell, director de investigación de mercado de CattleFax, calificó los informes como ampliamente esperados y señaló que la escasez de animales livianos, la menor cantidad de animales que entran a los corrales y el mayor peso del ganado en corrales siguen sosteniendo los precios, aun cuando los márgenes de los frigoríficos permanecen ajustados.
El mensaje de fondo es claro: el rodeo intenta estabilizarse, no crecer. Las tasas de descarte en mínimos históricos durante el primer semestre todavía no se tradujeron en un crecimiento real del rodeo de cría, y los elevados precios de los terneros están tentando a los productores a vender vaquillonas en lugar de retenerlas.
Derrell Peel, especialista en comercialización ganadera de la Universidad Estatal de Oklahoma, señaló que los precios máximos del ciclo aún están por llegar, pero solo una vez que la retención de vaquillonas comience en serio, y advirtió que factores estructurales como, sequía, envejecimiento de los productores, costos laborales y competencia por el uso de la tierra, no muestran señales de alivio.
Fuente: Drovers


