
El programa de control y combate a la bichera volvió a tomar impulso tras un año, de pausa, ajustes y redefiniciones de la estrategia a asumir por parte del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP). El director de los Servicios Ganaderos, Marcelo Rodríguez, dijo que “el programa no se enlenteció, sino que se pauso y se retomó nuevamente”, luego de las dificultades surgidas en 2024 con la alternativa de importar mosca estéril desde Mendoza.
Según Rodríguez, esa opción finalmente fue descartada por razones económicas. “Consideramos que era demasiado costoso para el país”, tras un análisis técnico realizado por el equipo de la unidad de sanidad animal. A partir de esa evaluación, el MGAP resolvió avanzar en un estudio de viabilidad a nivel nacional, en base al desarrollo local de la herramienta biológica.
Pruebas piloto
El director de los Servicios Ganaderos, indicó que durante este año se llevarán adelante dos o tres ensayos experimentales, cuya operativa ya se encuentra en plena preparación. Las pruebas se realizarán en la Facultad de Veterinaria, en el campo experimental de Migues.
El elemento novedoso del proceso es que la irradiación de la mosca se hará en el país, específicamente en la Facultad de Ciencias.
“La tecnología está probada en el mundo, pero en Uruguay todavía no está desarrollada para la mosca en especial”, señaló Rodríguez, subrayando el valor estratégico de avanzar con capacidades propias.
En ese sentido, recordó que en el país ya se irradia mosquito, lo que abre la puerta a articular esfuerzos y aprovechar infraestructura y conocimiento existente.
Fortalecimiento del conocimiento
En febrero, Uruguay recibirá una delegación técnica de México, país que cuenta con plantas de referencia mundial en producción de insecto estéril, para intercambiar conocimientos y acompañar parte de las pruebas y resultados de los análisis de viabilidad. Paralelamente, el MGAP firmó un acuerdo con la Facultad de Veterinaria que va más allá del uso de campos experimentales, apuntando a la formación y contratación de estudiantes avanzados.
“Tenemos 14 estudiantes de veterinaria próximos a recibirse que se incorporaron al equipo de la mosca”, precisó el jerarca, muchos de ellos desarrollando su tesis dentro del proyecto.
Rodríguez remarcó que este enfoque genera beneficios de largo plazo. “Son capacidades y formación que quedan en el país”, afirmó, al valorar la construcción de conocimiento local como un pilar para sostener la estrategia sanitaria en el tiempo.

