
El exministro de Ganadería y actual coordinador de la Ceiar repasó la historia de las políticas de riego en Uruguay y advirtió que sin asesoramiento técnico, planificación y evaluación de resultados, los proyectos están condenados a repetir los fracasos del pasado.
La Mesa Coordinadora de Campos de Recría organizó este viernes 12 en el Teatro Artigas de Trinidad, Flores, la jornada Experiencias de Riego, un encuentro en el que productores, técnicos e instituciones compartieron aprendizajes sobre el uso del agua para mejorar la producción lechera.
En el cierre del evento, Tabaré Aguerre, exministro de Ganadería y actual coordinador de la Comisión Ejecutiva Interministerial para Asuntos de Riego (Ceiar), y Ricardo de Izaguirre, presidente del Inale, ofrecieron una mirada de largo plazo sobre el rol del agua en la lechería uruguaya.
Aguerre fue categórico en su intervención de cierre: “El riego es un instrumento en una política de desarrollo, no un objetivo en sí mismo. Y esa ha sido históricamente una de las causas por las cuales ha tenido más fracasos que éxitos”.
Para Aguerre, el riego sin asesoramiento técnico, sin planificación financiera y sin considerar los impactos ambientales está condenado al fracaso.
El ingeniero agrónomo repasó la historia de las políticas de riego en Uruguay, siempre asociadas a episodios de sequía. “La seca del 42 generó el sistema de agua, la del 88-89 generó el programa del Banco Mundial, la del 2008 generó el Grupo de Desarrollo de Riego”, enumeró.
En ese recorrido, destacó el valor de los campos de recría como plataformas de aprendizaje colectivo y de los bancos de forraje como herramientas que combinan planificación, asesoramiento técnico y seguridad de demanda.
“El banco se te funde si el año es seco. Si querés tener un banco con respaldo, a ese banco de forraje le tenés que poner agua”, graficó.
Aguerre también subrayó la importancia de evaluar los resultados reales de los proyectos de riego. “En nuestro país tenemos muchísimos proyectos bien diseñados, pero tenemos mucho menos evaluaciones finales de los resultados. Eso es central para generar credibilidad en las políticas que se llevan adelante”, señaló. Y amplió el concepto de lo que aporta el riego: “No es solo más producción. Es más producción y más estabilidad. Cuando el año es seco y a todo el mundo le falta forraje, vos estás garantizando estabilidad productiva”, cerró.
De Izaguirre: Uruguay tiene una oportunidad
Ricardo de Izaguirre, presidente del Inale, aportó la perspectiva del sector lácteo. Destacó que la lechería es un sector que “siempre va más” en incorporación de tecnología, con productores que han logrado pasar de 3.000 a 10.000 litros por hectárea. Pero el dato que más lo entusiasma es el horizonte global.
“Para el 2035 va a haber una necesidad de lácteos en el mundo de unos 20.000 millones de litros, y somos conscientes de que parte de eso le puede caber a Uruguay”, destacó.
Señaló que Europa, Nueva Zelanda y otros países están topados por sus capacidades productivas o por restricciones ambientales, lo que abre espacio para que Uruguay y América crezcan.
De Izaguirre también valoró el modelo cooperativo como una fortaleza para capturar esa oportunidad. “No son empresas que aparecen y se van. El fuerte de nuestra lechería está en manos cooperativas”, dijo, y destacó el rol de los campos de recría y los bancos de forraje gremiales para permitir que productores pequeños, con establecimientos de menos de 100 hectáreas, puedan crecer y llegar a los 700 mil litros anuales. “Con el agua vamos a generar otro piso para la lechería”, cerró.


