La semana dejó subas generales para los precios de los granos en Chicago, con las mayores ganancias expuestas por el trigo y por el maíz. Estas tuvieron como principal fundamento el agravamiento de la guerra entre Rusia y Ucrania. La soja también recuperó terreno, sostenida por una mayor demanda china en EEUU.
Los granos cerraron una semana de subas generalizadas en Chicago, con el trigo y el maíz a la cabeza, según el panorama agrícola semanal de Granar. El agravamiento de la guerra entre Rusia y Ucrania, con ataques que alcanzaron infraestructura clave para las exportaciones de ambos países, volvió a colocar al Mar Negro en el centro de atención del mercado.
El trigo mostró las mayores ganancias. La posición diciembre en Chicago (de referencia para la cebada maltera de Uruguay) avanzó 4,75% en la semana, desde US$/t 241,84 hasta US$/t 253,32, mientras septiembre subió 5,47%. El impulso estuvo asociado principalmente a los ataques contra la infraestructura exportadora rusa y ucraniana.
Granar destacó en particular la paralización de tres importantes terminales del complejo ruso de Novorosíisk, que en conjunto concentran cerca de 40% de las exportaciones de granos de Rusia. A esto se sumaron las restricciones que ya enfrentan los embarques ucranianos.
Maíz también sintió la tensión del Mar Negro
El maíz diciembre ganó 4,60%, al pasar de US$/t 181,88 a US$/t 190,25. Además de la situación en el Mar Negro —Ucrania es el cuarto exportador mundial y un proveedor clave de la Unión Europea—, el mercado incorporó el deterioro de las perspectivas productivas europeas debido a las sucesivas olas de calor y a las lluvias insuficientes.
El USDA redujo de 53,78 a 50,20 millones de toneladas su proyección para la cosecha de maíz de la UE y elevó de 22,50 a 23,50 millones las importaciones previstas para 2026/27. A su vez, recortó su estimación de existencias finales estadounidenses para el nuevo ciclo a 41,98 millones de toneladas, 7,66% por debajo de lo proyectado en julio.
China volvió a darle aire a la soja
La soja también terminó en terreno positivo después de dos semanas consecutivas de bajas. El contrato noviembre avanzó 1,38%, de US$/t 432,20 a US$/t 438,17. El principal fundamento fue la reaparición de China como comprador activo de soja estadounidense.
En cuatro de las cinco jornadas, el USDA informó nuevas ventas a China por un total de 641.000 toneladas para 2026/27. Además, las ventas semanales estadounidenses de soja nueva alcanzaron 1,76 millones de toneladas, de las cuales 1,45 millones tuvieron como destino China.
El país asiático acumula compromisos por 4,56 millones de toneladas. La mejora fue limitada, sin embargo, por las lluvias sobre el Medio Oeste y por la proyección del USDA de una cosecha récord de soja estadounidense de 122,99 millones de toneladas.
Fuente: Granar Research

