
La cosecha cierra mejor de lo esperado pese al golpe de la sequía, con embarques que se extenderán hasta setiembre a un ritmo que dependerá del comportamiento vendedor del productor, mientras los precios acusan una corrección fuerte desde los máximos de mayo.
La zafra de soja 2025/2026 cierra su etapa final con rendimientos que sorprendieron al alza, en especial en la zona sur, donde la afluencia de camiones superó las expectativas en los últimos días. La cosecha, que caerá fuerte respecto a las 3,8 millones de toneladas de la zafra anterior por el impacto de la sequía, luce mejor de lo que se anticipaba en los momentos más críticos del fenómeno.
Según Joaquín Basso, gerente de Negocios de Granos de Cargill Uruguay, el avance ronda el 95%-98% y el resultado final podría dar una sorpresa. “La cosecha está en torno a 1.900.000 toneladas, quizás pueda dar una sorpresita algo más arriba”, señaló a Informe Tardáguila, aunque aclaró que llegar a los 2 millones sería una sorpresa grande.
Embarques hasta setiembre al ritmo del productor
Al cierre de junio Uruguay habrá embarcado aproximadamente entre 850.000 y 900.000 toneladas. El saldo exportable restante —en torno a las 600.000 toneladas, descontado el consumo del mercado interno y el remanente para la próxima zafra— deberá salir entre julio, agosto y setiembre.
“El ritmo va a depender mucho del ritmo de ventas del productor. Si se acelera la venta vamos a tener que poner más libros en julio y agosto; si no, se va a ir más sobre agosto o setiembre”, explicó Basso.
El mercado de embarques luce tranquilo y equilibrado. No hay necesidad urgente de soja en los puertos y el libro de barcos se va armando en función de lo que el productor va liquidando. A partir de agosto Basso anticipa un flujo más activo para terminar de colocar el remanente.
Precios con corrección fuerte desde los máximos
La soja local opera hoy en torno a los US$ 380-385 por tonelada, muy por debajo de los US$/t 415 que llegó a negociarse en mayo. Basso atribuyó la corrección —de casi 120 puntos desde los máximos— a la liquidación de posiciones compradas por parte de los fondos de inversión, que venían muy largos desde los tiempos de la guerra y comenzaron a desarmar posiciones ante las señales de una posible solución al conflicto en Medio Oriente.
“El primero en corregir fuerte fue el trigo, después la soja arrastró también a la canola, con correcciones de 20 a 30 dólares por producto”, describió.
Como factor de soporte hacia adelante, Basso mencionó El Niño, que los pronósticos consolidan como fuerte para este año y que en general genera condiciones adversas en las principales zonas productoras del hemisferio sur. “El mercado todavía no termina de validar el efecto de un año Niño que en teoría viene fuerte”, señaló, aunque aclaró que eso está por verse.

