La Junta Directiva sostiene que la iniciativa no altera su naturaleza ni su gobernanza, y se abre a revisar la exoneración tributaria y a exigir mayores respaldos para crear sociedades.
El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) difundió este miércoles su posición institucional sobre las disposiciones que lo involucran en el proyecto de Ley de Competitividad, en medio de las críticas que había planteado la Asociación de Profesionales Universitarios del INIA (APUINIA).
El documento, firmado por la Junta Directiva que preside Miguel Sierra, sostiene que el proyecto busca modernizar el marco legal del instituto sin modificar su naturaleza, objetivos, organización ni financiación, y que el INIA seguirá siendo una persona pública no estatal, gobernada por el Estado y los productores.
Según el INIA, la reforma apunta a un problema concreto. El instituto genera tecnología, pero tiene dificultades para capturar y reinvertir su valor, que hoy “queda subaprovechado o en manos de terceros”.
Cambios en la ley del INIA generan alertas por su autonomía y la creación de sociedades comerciales
Para eso se plantean tres herramientas: vehículos instrumentales de transferencia, la participación en proyectos asociativos del Fondo de Promoción de Tecnología Agropecuaria (FPTA) sin recibir fondos, y un régimen acotado para que el personal participe en empresas derivadas, con autorización previa de la Junta.
Respuesta a las críticas
La Junta rechaza que el proyecto cambie la relación con el Poder Ejecutivo, que según el documento es la misma desde 1989, cuando la ley de creación ya fijaba que el instituto adecúe su actuación a la política nacional. Sobre las sociedades, afirma que el proyecto “no convierte a INIA en empresa ni en fondo de riesgo”, que la decisión de crearlas o integrarlas es exclusiva de la Junta y que el riesgo patrimonial es real, aunque la reglamentación podrá fijar topes de exposición, responsabilidad limitada al aporte y la ausencia de garantías del instituto.
Las utilidades volverían al INIA como un recurso propio nuevo, sin cambiar el modelo de financiamiento.
Respecto de los investigadores, el INIA define las spin-offs como un instrumento de excepción, sujeto a la aprobación exclusiva de la Junta, sin remuneración y con un plazo de tres años, tras el cual el funcionario deberá optar entre la empresa y el instituto, sin indemnización a cargo del INIA si elige quedarse en la spin-off.
También recordó que la habilitación a crear sociedades instrumentales no es una excepción para el INIA, sino una política para toda la investigación pública, según el artículo 212.
Los ajustes que acepta
En el terreno de las concesiones, el INIA se declara abierto a mejorar el texto. Tras una instancia con los Consejos Asesores Regionales realizada el 6 de octubre en Tacuarembó, propone exigir el informe previo de esos consejos y la unanimidad de la Junta, donde están representados el Estado y los productores, para constituir sociedades comerciales.
Sobre la exoneración tributaria, que el Senado extendió a las sociedades donde el INIA tenga más de 50%, considera adecuado volver al texto original, que la limitaba a las de capital íntegramente propio, o buscar alternativas que no distorsionen la competencia con terceros, como en la ley del Instituto Pasteur de Montevideo.
Aprobada la ley, la Junta se compromete a reglamentarla con consulta a las asociaciones de funcionarios, las gremiales agropecuarias y los consejos asesores, aprobar una política de inversiones con límites de exposición, un reglamento de spin-offs y un protocolo de integridad científica, y rendir cuentas públicamente cada año.
“No vemos en esas preocupaciones un obstáculo, sino la agenda de las salvaguardas que esta reforma necesita”, sostiene el texto.
Qué sigue en el Parlamento
El proyecto fue enviado por el Poder Ejecutivo el 18 de junio, aprobado por el Senado el 26 de agosto y se encuentra desde el 1º de setiembre en la Comisión de Hacienda de Diputados. El INIA confirmó que concurrirá a esa comisión el 4 de noviembre para presentar su opinión institucional.


