El australiano Simon Quilty brindó dos excepcionales conferencias en el país esta semana en las que proyectó perspectivas auspiciosas para el mercado internacional de la carne vacuna a mediano y largo plazo.
Su voz es muy tenida en cuenta en el sector por sus antecedentes: en su anterior visita en mayo de 2024 pronosticó que los precios se duplicarían en dos años, proyección arriesgada que se cumplió al pie de la letra.
No es que los precios vayan a subir eternamente ni que no se produzcan oscilaciones en los valores, con momentos de subas y otras de baja.
Lo que se creará es una “nueva normalidad”, con los impactos del ciclo ganadero ocurriendo en niveles de precios más altos a los que el sector estaba acostumbrado anteriormente.
Quilty arriesgó una evolución de las tendencias de los precios sectoriales para los próximos 10 años. La piedra angular de su proyección es la sincronización de los ciclos ganaderos en varios de los países claves del mundo, tanto exportadores como importadores.
En estos momentos están todos ellos en fase de recomposición de existencias, por lo que la oferta se reduce y contribuye a afirmar los precios internacionales que ya tendían al alza anteriormente como consecuencia de la elevada demanda.
Pero esta fase de recomposición se terminará en algún momento y dejará espacio para otra de mayor oferta, cuando los precios bajarán.
Esquemáticamente, las proyecciones de Quilty para la próxima década son las siguientes:
Ciclo ganadero: perspectivas de largo plazo
- Qué esperar a medida que avanza el ciclo:
- 2026-2027: oferta más ajustada y precios más altos.
- 2028-2029: los precios comienzan a moderarse.
- 2030-2031: un rodeo más grande produce más carne y los precios bajan.
- 2031-2033: comienza la liquidación del rodeo.
- 2033-2035: termina la liquidación y los precios vuelven a subir con fuerza.
En este contexto, manejó expectativas de precios para el ganado a faena en Uruguay. Luego de un valor medio de US$ 5,50 el kilo carcasa para los novillos en 2026, proyecta un aumento a US$ 5,80 en 2027 y una gradual baja hasta 2030, que se hará más acuciante posteriormente hasta alcanzar un piso de US$/t 4,60 en 2033. Luego, comenzaría nuevamente a subir.
Por supuesto que el analista recordó que los “desafíos geopolíticos estarán siempre presentes”, lo que sin dudas impactará sobre estas proyecciones, pero consideró que “los fundamentos del mercado son sólidos”, especialmente para la carne de calidad.
En definitiva, Quilty mantiene una visión sumamente optimista para el devenir de los mercados ganaderos y de la carne vacuna, proyectando una demanda sostenida fundamentalmente para la carne de calidad y con Estados Unidos como estandarte del crecimiento de la demanda. Aunque, para Uruguay, dijo que debe tenerse muy en cuenta a Europa como demandante de carne de calidad.
Los aportes de Quilty son una excepcional herramienta para manejar estrategias productivas de mediano y largo plazo, algo esencial cuando de ganadería se trata.

