El mercado de hacienda gorda se ha estabilizado tras las subas de las últimas semanas, en tanto que la reposición y el ovino continúan con una demanda que supera la oferta.
Tras las subas de las últimas dos semanas, el mercado de hacienda gorda se encuentra nivelado. Según Ricardo Pigurina, integrante de la firma Valdez y Cía., la industria frigorífica está logrando amortiguar la suba precios con la faena de ganados provenientes de los corrales de encierro. Sumado a esto, comienza a observarse una mayor oferta de animales, lo que permite a algunas plantas operar con mayor comodidad y menor presión de compra al estar ya abastecidas. En este escenario, el novillo gordo mantiene un valor corriente en torno a los seis dólares, resultando hoy más difícil lograr algún centavo adicional.
Por el lado de la reposición, los remates por pantalla de esta semana mostraron precios sumamente firmes. Pigurina señaló que las ventas de Lote 21 disiparon la incertidumbre que existía en la previa, confirmando que la demanda por ganado de campo está completamente activa. Se observa agilidad de venta y excelentes cotizaciones en categorías como piezas de cría, ganados preñados o para entorar, vacas de invernada y novillos para corrales. Las únicas categorías que presentan una colocación un poco más lenta son aquellas en transición, como el ternero pesado o la vaquillona de uno a dos años que se encuentra a mitad de camino en su desarrollo.
El ovino tiene una demanda que supera ampliamente la oferta disponible. Existen en este momento al menos cuatro o cinco plantas frigoríficas operando con mucha fuerza, en Salto, San Jacinto, Las Piedras y Durazno. En este sentido indicó que esta semana se comercializó un lote de borregos que alcanzaron 128 dólares. A pesar de que la demanda esta firme y se cargan todas las categorías, Pigurina aclaró que las carcasas muy pesadas, que superan los 24 kilos, suelen tener castigos en sus cotizaciones. A pesar de ello, sostuvo que todo lo que aparece de ovino gordo se vende inmediatamente.

