Estados Unidos importó 257.267 toneladas equivalente carcasa de carne vacuna en setiembre, un aumento de 49,7% frente al mismo mes de 2025, según datos del USDA/ERS publicados el 5 de noviembre.
El volumen también creció 9,1% respecto a agosto, en un mercado que sigue recurriendo a la oferta externa para compensar la menor producción doméstica.
Brasil fue el principal motor del crecimiento. Las compras desde ese origen pasaron de 8.295 toneladas equivalente carcasa en setiembre de 2025 a 64.218 toneladas este año, casi ocho veces más. El incremento brasileño explicó aproximadamente dos tercios del aumento interanual de las importaciones estadounidenses.
El salto coincidió con el primer mes de vigencia del cupo adicional para recortes magros, otorgado por la Casa Blanca con el objetivo de ampliar la disponibilidad de materia prima para carne picada.
No obstante, las cifras corresponden al conjunto de la carne vacuna importada y no permiten atribuir todo el crecimiento a ese mecanismo.
Brasil se ubicó como el mayor proveedor del mes, ligeramente por encima de Australia, que colocó 61.820 toneladas equivalente carcasa. También aumentaron las compras a Uruguay, de 7.028 a 15.595 toneladas, y a Paraguay, de 712 a 10.998 toneladas.
La evolución confirma las necesidades de importación del mercado estadounidense y muestra el protagonismo que adquiere América del Sur en el abastecimiento de una demanda que enfrenta restricciones de oferta doméstica.

