La cabaña de la familia Reilly Arrarte, que cría Hereford desde hace 108 años, dispersó toda la oferta en la Sociedad Agropecuaria de Cerro Largo, con un máximo de US$ 8.160.
La cabaña La Alborada realizó su venta anual 2026 en el local Conventos de la Sociedad Agropecuaria de Cerro Largo. El remate estuvo a cargo del escritorio Luis A. Bengochea Negocios Rurales.
Se ofrecieron y vendieron los 44 toros, a un promedio de US$ 5.499, con un máximo de US$ 8.160 y un mínimo de US$ 3.600.
Hubo muchos compradores, que se llevaron uno o dos toros cada uno, entre clientes consecuentes y nuevos. Los reproductores se dispersaron a distintas zonas del país.
Entre los toros que salieron a pista había varios hijos de Revved Up y de Manifest, de la cabaña estadounidense NJW, además de dos hijos de Frontier producto de transplante embrionario, una genética que la cabaña suele reservarse. La totalidad de la oferta tenía bajo peso al nacer y facilidad de parto probada, para uso en vacas y en vaquillonas.
Ricardo Reilly Arrarte, director de la cabaña, y su hermano Gonzalo, nietos de Gonzalo Arrarte Delmont, destacaron a Rurales El País que “antes que cabañeros somos productores de ciclo completo, lo cual nos permite evaluar nuestra propia genética a nivel de campo en las diferentes etapas del proceso productivo”.


