ARU, CIU, Cámara de Comercio, Cámara Mercantil y Unión de Exportadores advierten que el puerto acumula más de 55 días de disrupciones en año y medio y exigen medidas urgentes para garantizar la operativa.
Cinco de las principales organizaciones empresariales del país salieron a la opinión pública con un mensaje contundente sobre la situación en el puerto de Montevideo. La Asociación Rural del Uruguay, la Cámara de Industrias, la Cámara de Comercio y Servicios, la Cámara Mercantil de Productos del País y la Unión de Exportadores firmaron un comunicado conjunto en el que reclamaron la intervención del Poder Ejecutivo ante lo que describen como una crisis de conectividad que afecta directamente la competitividad del país.
Los números que esgrimen son elocuentes: en 2025 el puerto registró más de 30 días con disrupciones operativas, y en lo que va de 2026 ya acumula 25. "Hasta cuándo se admitirá que conflictos particulares sigan manteniendo en jaque al comercio exterior del país, y como consecuencia de ello, a su economía?", preguntaron las cámaras en el documento.
El reclamo apunta directamente a la contradicción que ven entre los esfuerzos del gobierno por mejorar la competitividad —incluyendo el proyecto de ley de competitividad enviado al Parlamento— y la tolerancia ante una situación que genera sobrecostos y profundiza los problemas logísticos.
"El país ha realizado grandes esfuerzos para concretar acuerdos comerciales. Para aprovechar esas oportunidades, es imperativo tener abiertas las puertas que nos unen al mundo", señalaron.
La posición del sector privado es terminante. "El puerto de Montevideo no debe, ni por un conflicto ni bajo ninguna otra circunstancia, detener su actividad. Es urgente que el Poder Ejecutivo adopte medidas para asegurar el normal desarrollo de sus actividades en el futuro", reclamaron.
El comunicado se dio en el contexto de una jornada de paro que concluyó con el reintegro espontáneo de actividades a las 23 horas del miércoles, según informó Terminal Cuenca del Plata S.A. (TCP).
La empresa señaló que la situación de fondo permanece sin resolución, ya que el sindicato mantiene como condición para iniciar la negociación colectiva el otorgamiento previo de compensaciones económicas, planteo que TCP rechazó por considerarlo incompatible con una negociación de buena fe.

