Coleme, la cooperativa láctea más antigua del país dejará de operar esta semana tras más de 90 años de actividad, con impacto directo en productores, trabajadores y el modelo cooperativo regional.
La cooperativa láctea Coleme, fundada en Melo en 1932 y considerada la más antigua del país en su rubro, cerrará sus puertas al final de esta semana. Según informó Portal Cerro Largo, los trabajadores fueron notificados por el presidente de la directiva, Boris Revello, del cese definitivo de operaciones.
Los funcionarios continuarán trabajando hasta el viernes para procesar la leche que aún permanece en planta. Hasta el momento, las autoridades de Coleme no realizaron declaraciones públicas sobre las causas del cierre ni sobre las medidas previstas para afrontar el proceso.
Para los 12 productores que todavía remitían a Coleme, el cierre abre interrogantes inmediatas sobre dónde colocar la leche, bajo qué condiciones y con qué costos de transporte y capacidad de negociación.
El impacto laboral es otro punto sensible. El cierre de una planta industrial en el interior supone pérdida de unos 30 empleos directos y reducción de actividad para sectores vinculados, en un contexto donde las oportunidades de reinserción no siempre aparecen en el mismo lugar ni en el mismo rubro.
La desaparición de Coleme también golpea al cooperativismo. Durante más de nueve décadas representó una forma de organización productiva basada en la asociación de productores y la pertenencia territorial. Su cierre marca una señal de advertencia sobre los desafíos que enfrentan las entidades regionales cuando disminuye la base productiva que las sostiene.


