
Las gremiales de productores rechazaron una propuesta inicial del Ejecutivo y la discusión derivó hacia un fondo de estabilidad financiado con los recursos que liberará el fin del FRIL en julio. El Inale hace gestiones para quedarse con parte de lo que se destina al LATU.
Una propuesta que el gobierno puso sobre la mesa para financiar el funcionamineot del Instituto Nacional de la Leche (Inale) no tuvo el apoyo de las gremiales de productores lecheros, que se oponen a esa fórmula. Según supo Informe Tardáguila, las gremiales descartaron esa alternativa desde el inicio y la discusión derivó hacia otro camino.
Lo que se está procesando es un proyecto de ley para la creación de un fondo de estabilidad y desarrollo lechero, financiado a partir del impuesto pecuniario que se aplica sobre el litro de leche de consumo, actualmente fijado en $2,45 por litro. Esos recursos venían siendo destinados al Fondo de Reconversión de Industrias Lácteas (FRIL), un fideicomiso creado en 2023 para apoyar la transformación productiva de industrias lecheras de menor porte, que termina de pagarse en julio.
A partir de ese momento, el descuento sobre la leche fresca seguirá aplicándose pero con destino a un nuevo fondo de estabilidad, que es lo que el sector productor venía reclamando.
El fondo tendría múltiples destinos posibles según el articulado del proyecto. Entre los usos que el sector ya planteó en su momento un plan nacional de riego impulsado por la Sociedad de Productores de Leche de Florida (SPLF), mientras que la ANPL promueve la creación de un fondo de estabilización para el precio de la leche.
En paralelo, según supo Informe Tardáguila, desde Inale se habría acercado a Economía una propuesta alternativa para el financiamiento del instituto: destinar el 1,25 por mil de las exportaciones lácteas al Inale, tomando como base el 2,5 por mil (0,25%) que actualmente se aporta al LATU, del cual la mitad iría al instituto. Esta tasa recauda unos US$ 2 millones por año.
La propuesta habría tenido buena recepción en el Ministerio de Economía y Finanzas. Queda ahora por ver cómo se cierre la negociación en la interna del Ejecutivo con el Ministerio de Industria, cartera del cual depende el LATU, en el proyecto de Rendición de Cuentas que ingresará al Parlamento el próximo 30 de junio.
El Inale tiene un presupuesto de alrededor de US$ 1,4 millones, y la idea es llevarlo a unos US$ 2 millones para que pueda funcionar de forma más eficiente y cumpla un rol más activo en el desarrollo de la cadena láctea.
MEF plantea revisión de tasas
En el proyecto de ley de Competitividad y Reducción del Costo de Vida, que ingresó al Senado el pasado 18 de junio, incluye un conjunto de medidas con impacto directo en la operativa exportadora y en los costos regulatorios del sector agropecuario, entre las que se destacan la prohibición permanente de detracciones a las exportaciones y un mandato de revisión de todas las tasas vinculadas al comercio exterior.
El artículo 82 establece que todas las tasas y cargas exigidas como contraprestación de servicios administrativos vinculados al comercio exterior —ya sea por importación, exportación o tránsito de mercaderías— deberán limitarse en su cuantía al costo aproximado del servicio prestado.
El organismo competente, junto con el ministerio sectorial y el MEF, deberá revisar las tasas y cargas vigentes con el objetivo de reducir su número, simplificar su diversidad y garantizar esa proporcionalidad.
Toda la información sobre tasas deberá publicarse de forma electrónica y accesible antes de su entrada en vigor, incluyendo monto, justificación del servicio, organismo recaudador y modalidades de pago.
El proyecto no fija un plazo concreto para esa revisión, lo que será uno de los puntos a seguir en el debate parlamentario.


