El estudio, elaborado por un organismo técnico de España, mostró reducciones de hasta 74% en gases de efecto invernadero frente a combustibles fósiles y posiciona a los biocombustibles como una alternativa relevante en la matriz energética.
ALUR presentó en Torre Ejecutiva un estudio sobre el desempeño ambiental de los biocombustibles en Uruguay, en un contexto donde crece la demanda global de energía y se intensifica la presión por reducir emisiones.
El trabajo —centrado en el Análisis del Ciclo de Vida de los biocombustibles— fue elaborado por el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) de España y evalúa el impacto de estos productos a lo largo de toda su cadena productiva.
La actividad contó con la presencia de autoridades de gobierno, entre ellas la ministra de Industria, Fernanda Cardona; el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti; y el subsecretario de Ambiente, Oscar Caputti, además de representantes del sector público y privado.
Durante la apertura, el presidente de ALUR, Marcelo Sadres, subrayó la importancia de contar con información técnica para respaldar la toma de decisiones en materia energética. Señaló que el informe permite dimensionar el rol que pueden cumplir los biocombustibles en un escenario global marcado por el desafío de abastecer la demanda de energía y, al mismo tiempo, reducir el impacto ambiental.
Reducción de emisiones y aporte a la matriz
La presentación técnica estuvo a cargo de Walter Bisio, gerente del área técnica y proyectos, quien detalló que los biocombustibles pueden alcanzar reducciones de hasta 74% en emisiones de gases de efecto invernadero respecto a los combustibles fósiles.
Uno de los datos más relevantes del informe refiere al uso de bioetanol en gasolinas, que permitió evitar la emisión de unas 120 mil toneladas de dióxido de carbono al año.
Ese volumen equivale, según se explicó, a retirar de circulación cerca de 46 mil vehículos, aproximadamente 6% de la flota liviana del país.
Un sector con proyección
La jornada incluyó un panel con representantes del MIEM, el Ministerio de Ambiente y ANCAP, donde se abordaron los desafíos del sector y el uso del análisis de ciclo de vida como herramienta para orientar políticas públicas.
En el cierre, Sadres planteó el potencial de Uruguay en el desarrollo de este tipo de energías y la posibilidad de posicionarse tanto en el mercado interno como en el internacional.
En ese marco, señaló que el país tiene condiciones para avanzar en la producción sostenible de biocombustibles, en línea con una agenda global que combina seguridad energética y reducción de emisiones.


